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Ficha de Adelbert Zeling...

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Ficha de Adelbert Zeling...

Mensaje por Adelbert Zelig el Mar Mar 13, 2012 8:17 pm

Los vestigios de la luz de otros atardeceres le retumbaron en la mente al entrar en la oscura sala. Vagos rayos de luz de luna que escapaban a las espesas nubes, se filtraban por ventanas rotas que le produjeron escalofríos. Sonrió. Avanzó con lentitud, reprimiendo su deseo de huir, pero, aunque no lo hubiese reprimido, ¿a dónde podría ir?. Rió débilmente de manera sarcástica y en tono casi melancólico susurró delicadamente -No es de buena educación espiar a la gente- Ladeó la cabeza y cerrando los ojos un momentos sonrió.

Nombre Completo: “Todos tiene uno, ¿Por qué tu serias la excepción?”
La pregunta era demasiado común, pero lo atrapó distraído. El tono semi burlesco de aquella persona le distrajo por unos segundos - Yo... bueno, mi nombre es Adelbert, aunque sinceramente no debería seguir usándolo- bajo la oscuridad, no podía encontrar los ojos de la otra persona y eso volvió a intimidarlo un poco- Mi apellido es Zeling, pero solo lo usaba para sentirme, ¿alguien? - prosiguió sin que le preguntaran.

Apodo: “Algún nickname, sobrenombre, insulto o como sea que te digan. No es obligación tenerlo, aunque claro, pensaría que te quieren poco~”
Suspiró esbozando una delicada sonrisa - Piense lo que desee, no tengo uno.- Concluyó recorriendo con su frágil dedo el borde de la sucia silla, que supuso, estaba ahí para el.

Inclinación Sexual: “Hacia donde miras~ Oh, vamos, ni tú crees el ser normal, ¡Confiesa!”
No pudo disimular el escalofrío que subió desde sus piernas hasta su cuello, cosa que le impidió si quiera ruborizarse - ¿Por qué no vienes aquí y tratas de buscar tu respuesta? – soltó con un tono claro y delicado, tratando de que el sarcasmo escondiera su descontento con la pregunta. Sin quererlo, hizo un ruido mientras expulsaba el aire y volviéndose algo tímido continuó-¿Acaso eso es importante en todo esto? - dada la maliciosa risa de aquel ser, supo que no podía negarse a responder - Tengo preferencia por los chicos, de hecho creo que...- dudó un poco de su respuesta, pero qué más daba, no era un secreto importante- creo que es una preferencia que siempre ha existido dentro de mí - suspiró sintiéndose aliviado y expuesto, pero ya no podía dar marcha atrás.

Raza: “Es lo más importante, ¿Qué rayos eres?”
La pregunta le incomodaba bastante, así que mientras se arreglaba desinteresadamente el cabello le dio la espalda. Le hubiese gustado decir que era un humano o algo por el estilo, pero realmente no podía- Hasta decir que soy un humano me parece más decente -susurró de tal manera que su voz viajó delicadamente hasta los oídos del otro ser - pero en realidad, soy un exiliado- soltó de manera melódica, como si se tratara de cierta canción. Volvió a voltear para tratar de encontrar aquel desconocido rostro, pero a pesar de no hacerlo, soltó con dulzura - No creo merecer ser llamado ángel

Háblame de ti…
Al no ser una pregunta, no encontraba posibles respuestas. ¿Hablarle de qué?. Lo buscó entre la oscuridad y lo sintió expectante, como si le presionara a responder, pero ignorando el aura sonrió un poco - ¿Qué?, ¿acaso ya no has preguntado suficiente?...

Edad: “Sorprenderás a muchos, ¿No?”
-Diez, cien, mil... años más, años menos, en realidad el tiempo no afecta lo que estas viendo ahora- comentó inexpresivo mientras se sentaba en la vieja silla. Se cuestionó la respuesta dada, ya que no tenía claro que él pudiese verlo. Puso delicadamente un mechón de cabello tras la oreja para afirmarlo- Aunque pasara una eternidad seguiría pareciendo joven, algo así como de 16 años. Tal vez sea una ventaja, ¿no?- de pronto sonaba tímido.

Cumpleaños: “¿Cuándo comenzó tu existencia? Danos fecha~”
Jugueteó distraídamente rozando una de sus botas con la otra creando un casi imperceptible sonido en el silencio de la oscuridad - Si lo supiera, o al menos pudiera recordarlo, sería más fácil para mi llevar una cuenta de mis años, pero sería triste saber la cantidad exacta de tiempo en la que me he encontrado solo - sonrió melancólico suponiendo que no lo verían y desvió la mirada a una de las ventanas del lugar.

Nacionalidad: “Lugar de Origen, dah.”
Extrañado por la pregunta frunció el entrecejo y recorriendo la sala con la vista intentó buscar la respuesta - Vaya, pues... ¿el cielo?. No estoy muy seguro de la visión que tengas de ese lugar, creo haber oído que también lo llaman paraíso, pero en todo caso, supongo que es lo mismo - Las imágenes de ese lugar aún rondaban por su mente como la efímera felicidad que extrañamente anhelaba poseer otra vez. Sacudió la cabeza y bajo la mirada.

Oficio: “¿Qué es lo que haces? Además de ocupar espacio, respirar mi oxigeno, etc.”
-¡Puedo hacer lo que tu quieras que yo haga!- se apresuró a responder casi levantándose de su asiento, pero tras la risa que acompañó a su respuesta, comprendió que no lo probaban para algún tipo de trabajo. Se avergonzó un poco y volviendo a sentirse tímido se encogió de hombros- Nada en específico. Suelo viajar mucho, y no necesito trabajar… los humanos caen rápido ante encantos de otros seres – comentó casi en silencio. – Alguna vez me dediqué a vender objetos extraños, pero no soy muy apegado a la rutina.

Personalidad: “¿Cómo actúas? ¿Cómo piensas? Si es que piensas, claro. Solo descríbete.”
El tema le parecía difícil. Era complicado para él describirse, pero a pesar de aquello, trato de buscar las palabras adecuadas- Tengo una personalidad complicada- cruzó las piernas- Suelo sonreír mucho, no porque esté feliz todo el tiempo, es más bien por costumbre. Las personas se conforman con ver una sonrisa falsa bien fingida -rió quedamente- también soy servicial, me gusta poder sentirme importante si hago algo, que haga sentir bien a los demás- suspiró con fuerza- Normalmente soy tímido, no suelo hablar mucho y creo que aun me siento algo "culpable" de algún modo por mi tendencia a los chicos, eso me hace desdichado -rió con tristeza esta vez- Supongo que eso es lo que me condenó a todo esto... aunque admito que a veces el sentirse enamorado da un sabor distinto a los atardeceres.

Gustos y Disgustos: “Si me haces explicarlo, te enlisto como idiota.”
La "aclaración" le hizo sonreír de buena gana, pero no podía crear una lista con aquellas cosas.- Pues... detesto las cicatrices de todo tipo, aunque varias partes de mi cuerpo las tengan –suspiró-, a los seres que se creen superiores, y de alguna forma yo... odio el paraíso - en lo profundo de su alma, sabía que no lo odiaba, pero sentía un gran rencor por aquel lugar- Me disgustas ser rencoroso, pero no puedo ir en contra de mi personalidad, supongo.- De la nada, unas solitarias lágrimas brotaron de sus ojos. Las secó con rapidez y al no poder esbozar una sonrisa se mordió el labio hasta romperlo. - Creo que olvidé decir que soy algo masoquista... Cambiando el tema, creo que me gustan los humanos- suspiró con fuerza y sin abandonar el tono triste siguió hablando- ellos son extraños y tienen un algo que me gusta, igual que los demás seres, pero no tengo el agrado de conocer muchos. Aunque suene infantil, me gustan los peluches y los pasteles -sonrió como recordando y prosiguió- creo que eso es lo básico.

Virtudes y Defectos: “Todos tienen un don, por muy insignificante que sea. Defectos, pfff, hay montones.”
-Defectos...- susurró rascándose la rodilla derecha, sin siquiera pensar en sus virtudes o dones- Mi mayor defecto es mi soledad- paseó una de sus piernas por sobre la otra- Eso me empuja hacer cosas bastante estúpidas que llevan a otros defectos, ¿entiendes?, si no fuera por la soledad, yo no confiaría en cualquier persona, ni llevaría mi sentido de amar a un nivel muy exagerado – frunció con algo de enojo el entrecejo- creo que nunca he amado de verdad, solo lo he hecho por desesperación. También soy algo torpe y distraído, aunque no soy un tonto, claro – dio por finalizada la pregunta pero algo le incomodó- Una virtud, podría ser que soy muy leal y no podría traicionar a aquellos que quiero.

Enfermedades, Tic, Manías o Marcas: “No todos tienen este detallito siguiéndolo~”
-¿Enfermedad?- repitió para si mismo- Escuché por ahí, cierta vez, que el sentir placer en vez de dolor era un desequilibrio de un sistema o algo así, cosa que me parece extraño porque no creí que un “ángel” pudiera sufrir de lo mismo que un humano -rió casi con ternura- Gracias a eso, me he ganado unas feas cicatrices, no porque yo las realice -hizo un puchero al explicarlo-, porque en realidad las aborrezco, si no porque no faltaba el idiota que se sentía con derecho de marcarme – frunció levente los labios- No llego a comprender a ciertos seres.- dijo en tono quedo mientras repasaba su delgada muñeca con la mano derecha – No estoy seguro de que sea una manía causada por mi "enfermedad", pero me gusta demasiado el placer que me causa el dolor, por lo mismo adoro que me lo causen -rió por lo bajo- es contradictorio, pero soy así.

Fetiches: “Uuuuuh… Quiero saber qué tipo de respuesta me darás.”
La sangre le hirvió por unos segundos y abriendo levemente la boca por el sorprendimiento balbuceó sin encontrar que decir - ¿Estas jugando?, digo, esas cosas no son importantes, en ningún sentido- tartamudeó casi ofendido, pero teniendo en cuenta que las preguntas le obligaban a responder, suspiró hondo - Las cadenas... Oh, por el amor de...- rió un poco aún avergonzado- C-creo que como me gusta el dolor, a mi me .. gustan los juguetes eróticos, y aunque yo no quiera, amo el sado-masoquismo. - Se ruborizó completamente y apenado se quedó en silencio.

Que no se te suba el ego…

Descripción Física: “Como eres a vista, ¿Tienes algo que destaca? Qué sé yo.”
Guiado por la pregunta, asumió que en todo el tiempo no había sido observado bien debido a la oscuridad- Lo más notorio es mi corto cabello grisáceo, aunque en su época fue blanco- comentó mientras intentaba revisar un pequeño mechón de este para describirlo mejor- Soy de estatura "normal" si se puede decir así, ya que cuando venía, algunas criaturas me han parecido enormes- susurró volviendo a temer un poco por el lugar- Mis ojos... a la luz son un color lila, casi transparentes, diría yo, pero estando en tal oscuridad deben verse opacos. Mis labios son delgados, y me sorprende que no se resequen - los repasó cuidadosamente con la punta del dedo índice- Tengo, además, una piel demasiado pálida y es fácil notar mis cambios de ánimos por el color infantil que esta toma- se encogió de hombros, nuevamente- ¡Ah!, y aunque puedo ocultarlas, aún poseo unas alas pequeñas de un desagradable color...

Poderes: “Todo tiene un límite. Tú solo puedes tener 3 como máximo. Y recuerda bien, tú no eres Dios, ni tendrás tanta suerte”

-¿Controlar?-se preguntó en voz alta y luego pensó un poco- bueno, no es en realidad un poder o algo así, pero hay algo en nosotros -dijo refiriéndose a aquellos de los que fue par- que puede encantar de su cierta forma a varios seres y estos pueden volverse arcilla en nuestras manos, pero que más da, detesto eso- hizo un puchero y en seguida retomó su serio semblante- Puedo curar heridas con mis manos, eso es algo útil, y lo demás ya lo olvidé... sentí que no valía la pena recordar cosas como poderes en un lugar tan sucio como lo es la tierra

Extra: “¿Algún datito curioso que quieras dar?”

-Solo estoy respondiendo tus preguntas, no pretendas que diga más cosas de la cuenta - comentó con algo de jovialidad- pero ahora que lo pienso, por si me malinterpretaste, nunca he tenido algún tipo de relación sexual... no creo que haga falta explicarlo- sonrió tímidamente.

Mascota: “Ni lo preguntes, cualquier cosa que lleves a rastra de manera sumisa puede ser tu mascota, eso creo…”
-Sinceramente, no me gusta quitarle la libertad a los animales, además, con algo de suerte, solo puedo cuidar de mi mismo - se apenó por el comentario, pero era cierto- Lo que si... amo a las aves, porque pueden volar libremente, en cambio yo, perdí ese privilegio. - su mirada se perdió en la nada.

Accesorios: “Lo que sea que lleves como extra contigo. No, tu mascota no cuenta acá”
Volviendo a posar la mirada en la mancha que creía, era el desconocido ser, contestó con calma- Una pulsera en mi mano izquierda... literalmente, en el cascabel de cristal que tiene, hay un pedacito de cielo - sonrió con algo de alegría- Solo eso.

En fin...
Al escuchar que por fin terminaba, sintió un amargo alivio...

Historia: “¿Qué paso? Ahora prefieres quieres callar, ¿No? Cuéntale al publico tu vida, pequeña rata.”
El insulto le vino bien. Al menos así lo creyó él, mientras aceptaba de una manera tranquila aquellos dolorosos recuerdos que le invadían el cuerpo y le estremecían con fuerza- Creo que simplemente no estuve destinado a ser uno de los puros- comentó con tristeza- Mis alas nunca fueron blancas y majestuosas como la de los demás, pero eso realmente no me importaba, porque aún así me sentía parte de aquello - meditó un poco y al notar su subjetividad, trató de proseguir de una manera que acortara el tema- Siempre estuve predestinado al pecado. Todos ellos lo sabían: mi nacimiento, mis alas, mi alma, todo estaba cargado de los pecados de los cuales los demás fueron liberados y yo.. bueno, no podía reprimir aquello. Era más cercano a los humanos en ese sentido. Aborrecí la idea de que me dejasen vivir, y más aún de que hayan concretado mi nacimiento. Siempre supieron que sería una criatura desdichada y aún así permitieron tal existencia ¿no te parece cruel? - suspiró levemente y recordando algo más, volvió a hablar- Con el tiempo noté lo distinto que era. Reprimí mi preferencia hacia los chicos, oculté mi odio y la lujuria que se albergaban poco a poco dentro de mi, pero nada estaba fuera del conocimiento de los puros - rió tranquilamente tratando de opacar el dolor- Me destinaron a una oscura existencia en el infierno, una eternidad que yo no escogí, que yo traté de evitar, pero era imposible. De alguna manera escapé antes de ser exiliado oficialmente, y con una existencia tan sucia, me confundí entre los humanos y seres oscuros. Hasta ahora, esta huida es exitosa... - finalizó intentando convencerse de que no tendría que ir a ese doloroso lugar y que podría seguir una vida triste como la llevaba ahora.

¿Cómo llegaste a la ciudad?: “Confiesa de una vez, ¿Qué te trajo a este basurero?”
-No es un secreto ni algo sorprendente- contestó con rapidez levantándose repentinamente de su asiento- Llegué por casualidad, tratando de compartir esta oscuridad - sonrió nuevamente con algo de sarcasmo- No es un secreto que muchas criaturas vienen por estos alrededores, y sinceramente, no me importaba ser devorado por ellas en el camino, así que es un verdadero milagro que este aquí en buenas condiciones- Sonrió de manera cortés, y dando por finalizada aquella charla, hizo una leve reverencia al ser que no podía ver y susurrando canciones desconocidas avanzó hacia el umbral de la puerta con calma.

Origen: La imagen pertenece al juego otome Shinigami to shoujo, pero la personalidad y todo es un invento...
Adelbert Zelig
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Re: Ficha de Adelbert Zeling...

Mensaje por Darius Seiffert el Lun Mar 26, 2012 9:06 pm

-Observo el contrario un tanto extrañado por su actitud, ladeando con levedad su rostro- Bienvenido a la ciudad, y tengo cuidado con su pecados que te siguen pues puede que la llames le atención a ciertos demonios peligrosos...

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